¿Alguna vez escuchaste hablar de las “reglas swinger”?
Muchas parejas me preguntan si deberían establecerlas antes de empezar, o si es mejor simplemente dejarse llevar.
Pues bien… como en todo juego, tiene que haber algunas reglas, de lo contrario las cosas pueden volverse caóticas y terminar en discusiones.
Mi primer consejo: siéntate con tu pareja y hablen de lo que quieren, lo que no quieren y lo que les excita. Sean claros y abiertos. De lo contrario, las sorpresas durante el juego pueden no ser del tipo agradable.
Así que déjame compartirte algunas de las reglas con las que yo vivo, para darte ideas…
Mi regla de oro
Siempre hacer todo con mi pareja.
Ya sea un trío, un intercambio de parejas o una fiesta salvaje, lo vivimos juntos. Para mí, esconderse, sextear con alguien por fuera o jugar por separado se siente como engaño. Pero esa soy yo: conozco parejas que disfrutan jugar así, y lo respeto totalmente.
Al final del día, la única regla que realmente importa en mi libro es la comunicación.
Cuéntale a tu pareja todo: tus fantasías, tus límites, tus deseos más secretos. Esa honestidad es lo que hace fuerte a una pareja swinger.
Reglas que he visto (y roto)
• No besos en la boca. Algunas parejas lo juran… hasta que lo olvidan a los 30 minutos.
• Siempre jugar en la misma habitación. Nada de aventuras por separado, solo juntos.
• Si ella no puede jugar (por la visita mensual), él tampoco.
• Solo soft swap. Caricias y oral sí, pero la penetración queda exclusiva de la pareja.
• Tríos solo chica-chica. Muy común, aunque seamos honestos: un poco injusto.
• Nada de contacto visual. Sí, he conocido parejas que prohíben mirarse a los ojos durante el juego para evitar “lazos emocionales”.
• Nada de repeticiones. Solo una vez… aunque casi todos los que conozco han roto esta regla. El deseo es difícil de limitar.
• Palabra segura o señal secreta. Una manera de salir rápido de una situación incómoda.
Reflexión final
Las reglas en el mundo swinger no están escritas en piedra. Evolucionan, se doblan y a veces se rompen, y eso está bien, mientras ambos estén en sintonía.
Así que dime… ¿qué reglas has escuchado o vivido tú en este mundo de pasión y libertad.